Encuentros sin fronteras

Elín, un oasis. Compartir. Concienciar. Reflexionar. Defender.
Somos una asociación sin ánimo de lucro que trabaja con personas migrantes y refugiadas con el objetivo de defender sus derechos, velar por su dignidad y visibilizar la realidad de la migración. Desarrollamos actividades de acogida y acompañamiento, encuentro intercultural, sensibilización y denuncia social. Nuestra sede se encuentra en Ceuta, ciudad fronteriza donde concentramos la mayor parte de nuestra actividad, aunque trabajamos en red con otras organizaciones españolas y europeas y coordinamos un grupo de voluntarios en Marruecos.

¿Qué ocurre en Ceuta?

La realidad de las ciudades de Ceuta y Melilla es un claro ejemplo de cómo las medidas de gestión migratoria aplicadas por parte de la Unión Europea se centran, cada vez más, en la fortificación y la externalización. Ambas son el único territorio español – y europeo – en suelo africano, el punto de entrada para personas migrantes que siguen la ruta occidental. Leer más.

Conoce el proyecto

Taller de velas

Cuatro veces a la semana, por las mañanas, Elín coordina un taller de aprendizaje de velas decorativas que está sirviendo a muchas de las personas migrantes para iniciarse en una actividad artística. Si logran perfeccionarse en ella, pueden ganar algún dinero con la venta de velas.

Sensibilización

Creemos que nuestra sociedad necesita tener acceso a mejor formación en Derechos Humanos, informarse de forma rigurosa y crítica y conocer de cerca la realidad de la migración.
Es importante no olvidar las violaciones de los derechos humanos que se cometen en la Frontera Sur y todas las muertes a causa de la fortificación de la Unión Europea.
Trabajamos para sensibilizar a todas las personas en la riqueza de la diversidad y normalizar la movilidad de las personas.
Colaboramos con asociaciones, centros educativos y varias entidades en la organización de actividades y encuentros conjuntos generadores de cambio.

Encuentros de verano

Encuentros en Pascua

Encuentros con grupos

Charlas/Experiencias

Encuentros Sin Fronteras en la Universidad de Ceuta

 
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Actividades con la población ceutí

Voluntariado intercultural

¿Cómo es el/la voluntario/a de Elín?

Persona mayor de 20 años.
Sensible ante el fenómeno de la inmigración.
Comprometida con las líneas de trabajo y la filosofía de la asociación.
Abierta a trabajar en grupo, relacionarse y adaptarse a cada situación.
Respetuosa con las costumbres, valores y creencias de los demás.
Formada y con interés en aprender sobre inmigración y derechos humanos.
Disponible para dedicar tiempo o recursos a la asociación.

¿Qué hace el/la voluntario/a de Elín?

Participa en actividades de formación y ocio educativo con personas migrantes adultas y menores.
Sensibiliza, divulga información y realiza acciones de concienciación social.
Asiste a reuniones de la asociación y conoce la dinámica de trabajo.
Se implica activamente en algunas tareas de los proyectos.
Busca recursos materiales y económicos para la mejora de las actividades.
Realiza la colaboración en Ceuta o en países de África, si así lo considera la asociación.

¿Qué aporta Elín al voluntario/a?

Acogida, acompañamiento y recursos para facilitar el trabajo en la asociación.
Respeto a sus creencias, opiniones y formas de pensar siempre que no dificulte el trabajo de la asociación.
Formación y herramientas para realizar la colaboración.
Orientación y seguimiento de su experiencia.

¿Quieres saber más sobre el voluntariado en Elín? Haz clic en esta imagen para descargar toda la información. 

Elín, día a día

Nuestros voluntarios comparten sus experiencias y reflexiones en el blog de Elín. ¿Te animas a conocerles?

¡Conociendo Ceuta!

¡Ayer pasamos una tarde fenomenal!

En Ceuta hay un barquito turístico que hace una ruta por la bahía.

Nosotros estuvimos ayer y lo pasamos genial.  El paseo duró 45 minutos aproximadamente, comenzamos en el Muelle España y recorrimos el Foso Real hacia la Bahía sur, la Playa de la Ribera, La Batería del Pintor, el Fortín del Sarchal, el camino de Ronda, la Cala de la Pota y los ancantilados del Monte Hacho.

Navegar por el mar, de manera segura y por ocio, dejando Marruecos detrás y sintiendo que estamos en familia, es una de las sensaciones más bonitas que pasamos juntos.

CIRCULO DE SILENCIO DE SEPTIEMBRE EN CEUTA.

El pasado miércoles día 11 de septiembre nos volvimos a reunir en Ceuta para defender la dignidad de las personas inmigrantes, una dignidad que vemos pisoteada por las políticas migratorias españolas y europeas. Hoy, son numerosas las fronteras que siguen siendo cada día lugares de violación de los derechos humanos y de la dignidad de cada persona.

De nuevo, desde la Frontera sur, denunciamos las devoluciones en caliente producidas a ocho personas el pasado 30 de agosto en el puesto fronterizo de Benzú. Durante horas, estas personas, quedaron encaramadas a la alambrada, sobre las concertinas, gritando e implorando. Les hicieron descender a territorio español, uno a uno, en una grúa junto con agentes españoles, y fueron expulsados de manera automática al lado marroquí. Consideramos esta práctica como irregular en base a la legislación internacional. Recordamos que la Convención de Ginebra prohíbe este tipo de prácticas ante la posibilidad de expulsar a personas en necesidad de protección sin realizar trámite alguno.

Es injustificable, según el derecho internacional humanitario, que España expulse a seres humanos a Marruecos, país que vulnera sistemáticamente sus derechos, sin saber si serán perseguidos por motivos de orientación sexual, identidad de género, motivos políticos, o cualquier otra circunstancia recogida en el Estatuto de los Refugiados.

Pedimos coherencia al Gobierno de Pedro Sánchez quien criticaba al anterior Gobierno por estas devoluciones y que él mismo se comprometió a eliminarlas. Sin embargo, estas prácticas ilegales se siguen produciendo en las vallas de Ceuta y Melilla desde hace más de una década con total impunidad.

No aprobamos que, de nuevo, España siga gratificando a Marruecos con millones de euros que proceden de las arcas públicas. La última concesión fue de 32,3 millones para el control de la inmigración irregular y la cooperación policial internacional procedente del presupuesto del Ministerio del Interior. Una de las consecuencias de esta represión fue la muerte de un joven guineano en Nador a manos del ejército marroquí el pasado domingo día 8 de septiembre. Exigimos justicia y una investigación para clarificar los hechos.

En este Círculo queremos recordar también la muerte de Mohamed Mtausi menor marroquí que llevaba mucho tiempo viviendo en la calle buscando una oportunidad para escapar pero su frágil salud y la calle, se lo han llevado. No es justo que muriera. Sus últimos años de vida fueron un sortear la violencia que azuza a todos los jóvenes como él.

Exigimos al Gobierno de España y a la Unión Europea en su conjunto que no juegue con la vida de millones de personas y ofrezca unas políticas migratorias de acogida que garanticen los derechos humanos.

Y a todos nosotros y nosotras que no paremos en el empeño de comprometernos e implicarnos en conseguir que sus derechos sean reconocidos.

CIRCULO DE SILENCIO DEL MES DE AGOSTO.

En silencio…en silencio hablamos, en silencio gritamos, en silencio denunciamos… Una vez más, en el Círculo de Silencio del mes de Agosto utilizamos el silencio como una forma de diálogo para apelar a las conciencias.

El silencio como una forma de acción solidaria con las personas empobrecidas, el silencio porque es un lenguaje común. Un silencio que denuncia la vulneración de los derechos humanos, que pretende ayudar a tomar conciencia de la injusticia que muchas personas migrantes sufren en el mundo, y especialmente hoy, en Ceuta, en esta Frontera Sur.

Queremos que sea imposible mirar adelante sin ver las causas que generan esta realidad. Expoliada, explotada, aplastada por un sistema que genera leyes contra el ser humano, que les obligan a salir de sus países a causa de la guerra, el hambre, la desigualdad, y les llevan a jugarse la vida en un viaje, que quienes lo realizan, declaran como el peor viaje que alguien pueda imaginar. Se libra una guerra silenciosa que enriquece a unas pocas y empobrece a la mayoría.

Es estos días estamos viviendo un caso más de la deshumanización de las políticas de la Unión Europea: la  situación en que se encuentra  la embarcación de la ONG Proactiva Open Arms,que lleva 13 días en el Mediterráneo a la espera de poder desembarcar los 160 migrantes que van a bordo. Hay 160 personas hacinadas en un espacio de poco más de 180 metros cuadrados, entre ellas dos bebés de nueve meses y 30 menores de edad.  Desde la embarcación nos dicen: “No podemos continuar a la deriva con olas de dos metros», ha indicado el responsable de esta embarcación Según ha explicado, «la situación es difícil, el barco es muy pequeño, tiene 65 años, las condiciones son sofocantes, la meteorología empieza a ser adversa; logísticamente podemos resistir lo que haga falta pero antepondremos la salud de estas personas a cualquier otro criterio, porque no se hacen idea de lo que es vivir así”.

Ante esta complicada situación se baraja la idea de atracar en el puerto más cercano de Italia, lo cual supondría importantes sanciones de acuerdo con las nueva normativa aprobada hace unos días en Italia impulsadas por el partido del ministro Salvini.

Los rescates en el mar están regulados por el derecho marítimo internacional. La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar obliga a los capitanes de los barcos no sólo a prestar auxilio a toda persona que se encuentre en peligro en el mar, sino a llevar a los rescatados hasta un lugar seguro. Libia se encuentra cerca, pero al ser un país en guerra y sumido en el caos, no es un puerto seguro. La Convención de Ginebra de 1951 prohíbe además que refugiados o solicitantes de asilo sean devueltos a territorios donde su vida o su libertad peligren.

Ningún país de la Unión Europea ha solicitado formalmente a la Comisión Europea que inicie una labor de coordinación para desembarcar y reubicar a estos migrantes, según ha confirmado este lunes la institución comunitaria, que ha recordado que una solución a ese asunto depende de la voluntad de las capitales

Conclusión: La falta de VÍAS LEGALES Y SEGURAS para que puedan emigrar las personas está alimentando el tráfico irregular del que se aprovechan las mafias. Por eso es inmoral y deleznable acusar de ello a las ONGS que sólo intentan salvar vidas.

Y ante todo esto las respuestas son… las fronteras y las políticas migratorias de los países enriquecidos que atentan aún más contra el sentido de la justicia y los derechos humanos.

También en Ceuta la semana pasada de nuevo se repite la tragedia en nuestras costas, el mar a devuelto en la playa el cuerpo sin vida de un inmigrante argelino.

Hoy, desde la Frontera Sur, lanzamos este grito en silencio, porque no alcanzamos a entender cómo es posible que sigan ocurriendo estas tragedias y pasen desapercibidas, tragedias que se encuentren a menudo, en nuestras costas y a un lado y a otro de la valla.

¡¡ PENSEMOS, SOLIDARICÉMONOS, ACTUEMOS!