Encuentros sin fronteras

Elín, un oasis. Compartir. Concienciar. Reflexionar. Defender.
Somos una asociación sin ánimo de lucro que trabaja con personas migrantes y refugiadas con el objetivo de defender sus derechos, velar por su dignidad y visibilizar la realidad de la migración. Desarrollamos actividades de acogida y acompañamiento, encuentro intercultural, sensibilización y denuncia social. Nuestra sede se encuentra en Ceuta, ciudad fronteriza donde concentramos la mayor parte de nuestra actividad, aunque trabajamos en red con otras organizaciones españolas y europeas y coordinamos un grupo de voluntarios en Marruecos.

¿Qué ocurre en Ceuta?

La realidad de las ciudades de Ceuta y Melilla es un claro ejemplo de cómo las medidas de gestión migratoria aplicadas por parte de la Unión Europea se centran, cada vez más, en la fortificación y la externalización. Ambas son el único territorio español – y europeo – en suelo africano, el punto de entrada para personas migrantes que siguen la ruta occidental. Leer más.

Conoce el proyecto

Sensibilización

Creemos que nuestra sociedad necesita tener acceso a mejor formación en Derechos Humanos, informarse de forma rigurosa y crítica y conocer de cerca la realidad de la migración.
Es importante no olvidar las violaciones de los derechos humanos que se cometen en la Frontera Sur y todas las muertes a causa de la fortificación de la Unión Europea.
Trabajamos para sensibilizar a todas las personas en la riqueza de la diversidad y normalizar la movilidad de las personas.
Colaboramos con asociaciones, centros educativos y varias entidades en la organización de actividades y encuentros conjuntos generadores de cambio.

Encuentros de verano

Encuentros en Pascua

Encuentros con grupos

Charlas/Experiencias

Encuentros Sin Fronteras en la Universidad de Ceuta

 
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Actividades con la población ceutí

Voluntariado intercultural

¿Cómo es el/la voluntario/a de Elín?

Persona mayor de 20 años.
Sensible ante el fenómeno de la inmigración.
Comprometida con las líneas de trabajo y la filosofía de la asociación.
Abierta a trabajar en grupo, relacionarse y adaptarse a cada situación.
Respetuosa con las costumbres, valores y creencias de los demás.
Formada y con interés en aprender sobre inmigración y derechos humanos.
Disponible para dedicar tiempo o recursos a la asociación.

¿Qué hace el/la voluntario/a de Elín?

Participa en actividades de formación y ocio educativo con personas migrantes adultas y menores.
Sensibiliza, divulga información y realiza acciones de concienciación social.
Asiste a reuniones de la asociación y conoce la dinámica de trabajo.
Se implica activamente en algunas tareas de los proyectos.
Busca recursos materiales y económicos para la mejora de las actividades.
Realiza la colaboración en Ceuta o en países de África, si así lo considera la asociación.

¿Qué aporta Elín al voluntario/a?

Acogida, acompañamiento y recursos para facilitar el trabajo en la asociación.
Respeto a sus creencias, opiniones y formas de pensar siempre que no dificulte el trabajo de la asociación.
Formación y herramientas para realizar la colaboración.
Orientación y seguimiento de su experiencia.

¿Quieres saber más sobre el voluntariado en Elín? Haz clic en esta imagen para descargar toda la información. 

Elín, día a día

Nuestros voluntarios comparten sus experiencias y reflexiones en el blog de Elín. ¿Te animas a conocerles?

Encuentro de hospitalidad con el Colegio Sagrado Corazón

El primer contacto con una persona con la que nos encontramos por primera vez es un momento especial, único e irrepetible.

Solemos darle más importancia a otras cuestiones que al acto de la acogida. Y precisamente fue este tema sobre el que quisimos reflexionar conjuntamente con nuestros nuevos amigos del Colegio Sagrado Corazón de Córdoba.

Tuvimos la oportunidad de que cada uno expresara qué es la acogida y cómo poderla llevar a cabo expresándolo con diferentes símbolos que creamos entre todos. Una vez más quedó en relieve que no importa el origen, la raza, la religión o el género, la persona está por encima de todo ello y sólo cuando nos miramos como seres humanos despojados de cualquier etiqueta, somos capaces de acoger al otro y comenzar a crear ese espacio de relación que no tiene un lugar físico sino que se encuentra dentro de cada uno de nosotros.

La acogida es, por tanto, igualdad, amor, justicia, respeto, empatía, reconocimiento, escucha, generosidad, compartir, tiempo, hospitalidad, refugio, tranquilidad, aceptación, libertad, protección, cooperación, admisión. La ACOGIDA es LA PERSONA.

También hubo tiempo para que nuestros nuevos amigos pudieran conocer  un poco más cuál es la situación actual de la migración en España y más concretamente en Ceuta, para poder comprender cuál es la labor que se realiza desde Elín.

Todos, menores, jóvenes y adultos, disfrutamos de este intercambio intenso, lleno de emociones que culminó de la mejor manera posible: bailando. Porque bailando derrumbamos los muros que nos separan.

Por último queremos dar las gracias al grupo del Colegio Sagrado Corazón porque nos acogieron con la mirada limpia y el corazón lleno de alegría y amor.

¡OS ESPERAMOS PRONTO!

No más devoluciones en caliente

Hoy, por desgracia, una vez más, denunciamos la devolución en caliente de
dos personas en el puesto fronterizo de Benzú, en Ceuta, después de un
intento de entrada de 300 personas que fue impedido por la policía marroquí.
Una de las personas quedó encaramada sobre las concertinas.
La segunda logró bordear el espigón y entrar en Ceuta.

Las personas que no consiguieron entrar en territorio español fueron tratadas con brutalidad por las

fuerzas del orden de Marruecos causándoles heridas, según informaciones de vecinos del
pueblo de Belyounech. Algunos de ellos tuvieron que ser trasladados al hospital.

No nos cansaremos de recordar que la Convención de Ginebra prohíbe este tipo de prácticas ante la
posibilidad de expulsar a personas en necesidad de protección sin realizar
trámite alguno.
Es injustificable, según el derecho internacional humanitario, que España expulse a
seres humanos a Marruecos, país que vulnera sistemáticamente sus derechos, sin saber
si serán perseguidos por motivos de orientación sexual, identidad de género, motivos
políticos, o cualquier otra circunstancia recogida en el Estatuto de los Refugiados.
Pedimos coherencia al nuevo gobierno de coalición progresista quien criticaba al
anterior gobierno por estas devoluciones y que él mismo se comprometió a
eliminarlas.

Sin embargo, estas prácticas ilegales siguen sucediendo en las vallas de Ceuta y Melilla.

Denunciamos que España mantenga y mejore sus relaciones con países donde la
represión y el maltrato a las personas migrantes marca y, en ocasiones, acaba
con sus vidas.
Expresamos nuestro rechazo y exigimos al nuevo Gobierno que no siga realizando estas devoluciones
que vulneran los Derechos Humanos.

 

Fotos: El Foro de Ceuta

 

Primer Círculo del Silencio de 2020

Este miércoles frío de enero nos reunimos, una vez más, para condenar las situaciones injusticia en la frontera. 

Terminamos el año 2019 con más de 650 vidas perdidas buscando un futuro mejor. 518 personas desaparecieron en el mar. Más de 400 familias no conocen el paradero de sus seres queridos y la incertidumbre se adueña de sus vidas.

Tres días antes de empezar este año, nos sorprendió la noticia de que la Guardia Civil devolvió a Marruecos a 42 personas migrantes que se encontraban en la Isla de Chafarinas. Más de 300 organizaciones sociales en defensa de los Derechos Humanos nos hemos suscrito un manifiesto para condenar esta práctica ilegal que no respeta el Convenio Europeo de Derechos Humanos ni la propia ley española.

¿Hasta cuándo vamos a seguir denunciando estas vulneraciones de derechos?

También nos hacemos eco de la situación que viven los niños y niñas menores migrantes. En Melilla, la propia Consejería de Hacienda califica de «catástrofe humanitaria» la situación que viven en estos momentos en el Centro de la Purísima.  Centro que no reúne las condiciones necesarias y atenta gravemente contra la dignidad de los menores.

Sin políticas sociales, educativas y de empleo inclusivas, el futuro de estos niños y niñas queda condenado a la precariedad y la exclusión social. Queremos construir una sociedad justa e igualitaria, que apoye a estos menores y contrarreste el discurso de odio que criminaliza y estigmatiza.

Tal y como ha mostrado el pasado mes de diciembre la campaña de Save the Children en su campaña que invita a todas las personas y colectivos a mostrar públicamente su apoyo a estos niños con el mensaje: «Nos importáis, nos aportáis y os queremos con nosotros». Porque con nuestra implicación dejamos de ser cómplices de una Europa que da la la espalda a la acogida y a la dignidad de las personas. 

¡Que nuestro silencio sea el grito de todas y todos los que no han podido llegar para hacer escuchar su voz!