Memoria Experiencial

Ya decía Eduardo Galeano que “recordar es volver a pasar por el corazón”, y es
precisamente esta la intención de la memoria que aquí presentamos: recordar,
visibilizar, contar lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo en la frontera sur de Europa.

Esta Memoria Experiencial ha sido elaborada por rostros de la Asociación Elín, una organización no gubernamental que viene trabajando en Ceuta por la defensa de los derechos de las personas migrantes desde 1999. En estas páginas vuelven a pasar por el corazón los momentos de encuentro, de intercambio, de acogida, de unión y de solidaridad, pero también de lucha compartida, reivindicación y denuncia. Momentos vividos en nuestro paso por la asociación durante todos estos años, que para muchas de nosotras fue, es y será un oasis de libertad, un refugio para el corazón, una familia donde las relaciones caminan en horizontalidad, sin importar el origen, la cultura ni la creencia, solo la humanidad.

En estas páginas presentaremos un relato alternativo que ayude a deconstruir un imaginario colectivo plagado de prejuicios y estereotipos hacia las personas migrantes. A través de nuestra experiencia, iremos descubriendo la riqueza de la migración que solo podemos valorar si construimos relaciones de igualdad en las que se ponga en el centro la dignidad de cada persona: el verdadero significado de la interculturalidad.

PRIMER ENCUENTRO SIN FRONTERAS DE VERANO

En ELIN promocionamos espacios de encuentro donde, a través del intercambio, adquiramos y mejoremos nuestra conocimiento sobre los Derechos Humanos y desarrollando un pensamiento crítico sobre la realidad migratoria.

Es por ello, que cada verano organizamos un campo de trabajo y ahora, en julio, llegó el primer grupo de personas venido de la península con el que hemos podido compartir diez días intensos, llenos de anécdotas que nunca olvidaremos.

El primer día es un reto. Hay muchas incógnitas y mucha emoción. La acogida es un momento clave para empezar a construir el puente de sororidad, fraternidad e igualdad que, con el paso de los días, cruzaremos.

Estos días en ELIN hablamos con miradas, sonrisas, abrazos, bailes… conocemos a la persona compartiendo juegos en la playa, comiendo juntas en las misma mesa, plantando nuevas flores y árboles en el jardín para que ese OASIS, que es es ELIN, siga siendo espacio donde reponer fuerzas, recobrar la dignidad dañada y lugar de libertad y justicia.

Además, entre clases de español, salidas para conocer Ceuta, despedidas de compañeros que conseguían el ansiado Laisser passer, cocinar Asida, plato típico de Sudán, hemos podido experimentar la enorme riqueza que supone para la familia ELIN  compartir distintas culturas, valores creando lazos de unión que nunca se olvidarán.

Todo ello lo quisimos plasmar construyendo unas pequeñas maquetas en el que representamos nuestro propio OASIS.

Otro momento inolvidable fue culminar este encuentro pintando las paredes de ELIN con un mural mapa del mundo, en el que queda escrita la palabra «Bienvenido/a» en distitnos idiomas: bienvenue, welcome, أهلا وسهلا

Estos diez días han sido únicos e inigualables. Esperamos que todo lo vivido y aprendido siga generando un cambio que nos dirija a una sociedad más justa e igualitaria, donde el racismo y la discriminación no tengan cabida.

Sólo podemos decir: ¡GRACIAS! Hermana, hermano, hasta que nuestros caminos se vuelvan a cruzar…

CONDENAMOS LA MASACRE DE MELILLA

Desde la asociación Elin lanzamos un comunicado para denunciar la violencia que se ha vivido en la frontera de Marruecos con Melilla. Que sepamos, a día 25 de junio, al menos son 27 las personas fallecidas y más de 300 los heridos. Migrar es un derecho, no es un delito. Este es nuestro comunicado: