«LAISSER PAISSER» PARA VICTORIA


«Un hombre del pueblo de Negua, en la costa de Colombia pudo subir al cielo. A la vuelta, contó que había contemplado desde allá arriba la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos… El mundo es eso- dijo- un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay gente de fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas; algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman, pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende. «
E. Galeano; El Libro de los abrazos

Otro fueguito loco me dedicó esta historia hace un tiempo y desde entonces no se me ocurre mejor manera de llamar a esas personas que iluminan
la vida con tanta intensidad.
Así es Victoria, un fueguito loco, que desde que llegaste hace casi más de 3 meses no has dejado de encender almas en Elín.
Me atrevo a ponerle voz a todo el equipo y cada una de las personas que han compartido tiempo contigo en esta Asociación.
Queremos darte las gracias desde este blog que también iluminaste; GRACIAS compañera por todo el trabajo y la dedicación entregada,
un trabajo inigualable realizado con empeño, mucho entusiasmo, pero sobretodo, siempre con una gran sonrisa.
Enseñas con tu actitud en cada gesto regalado.
Gracias por compartir la defensa de la dignidad y la integridad de las personas.
Desde Elín te deseamos un feliz «laisser paisser», y ya esperamos tu visita con los brazos abiertos.
Migra libre, sigue encendiendo almas.

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