CIRCULO DE SILENCIO DE SEPTIEMBRE EN CEUTA.

El pasado miércoles día 11 de septiembre nos volvimos a reunir en Ceuta para defender la dignidad de las personas inmigrantes, una dignidad que vemos pisoteada por las políticas migratorias españolas y europeas. Hoy, son numerosas las fronteras que siguen siendo cada día lugares de violación de los derechos humanos y de la dignidad de cada persona.

De nuevo, desde la Frontera sur, denunciamos las devoluciones en caliente producidas a ocho personas el pasado 30 de agosto en el puesto fronterizo de Benzú. Durante horas, estas personas, quedaron encaramadas a la alambrada, sobre las concertinas, gritando e implorando. Les hicieron descender a territorio español, uno a uno, en una grúa junto con agentes españoles, y fueron expulsados de manera automática al lado marroquí. Consideramos esta práctica como irregular en base a la legislación internacional. Recordamos que la Convención de Ginebra prohíbe este tipo de prácticas ante la posibilidad de expulsar a personas en necesidad de protección sin realizar trámite alguno.

Es injustificable, según el derecho internacional humanitario, que España expulse a seres humanos a Marruecos, país que vulnera sistemáticamente sus derechos, sin saber si serán perseguidos por motivos de orientación sexual, identidad de género, motivos políticos, o cualquier otra circunstancia recogida en el Estatuto de los Refugiados.

Pedimos coherencia al Gobierno de Pedro Sánchez quien criticaba al anterior Gobierno por estas devoluciones y que él mismo se comprometió a eliminarlas. Sin embargo, estas prácticas ilegales se siguen produciendo en las vallas de Ceuta y Melilla desde hace más de una década con total impunidad.

No aprobamos que, de nuevo, España siga gratificando a Marruecos con millones de euros que proceden de las arcas públicas. La última concesión fue de 32,3 millones para el control de la inmigración irregular y la cooperación policial internacional procedente del presupuesto del Ministerio del Interior. Una de las consecuencias de esta represión fue la muerte de un joven guineano en Nador a manos del ejército marroquí el pasado domingo día 8 de septiembre. Exigimos justicia y una investigación para clarificar los hechos.

En este Círculo queremos recordar también la muerte de Mohamed Mtausi menor marroquí que llevaba mucho tiempo viviendo en la calle buscando una oportunidad para escapar pero su frágil salud y la calle, se lo han llevado. No es justo que muriera. Sus últimos años de vida fueron un sortear la violencia que azuza a todos los jóvenes como él.

Exigimos al Gobierno de España y a la Unión Europea en su conjunto que no juegue con la vida de millones de personas y ofrezca unas políticas migratorias de acogida que garanticen los derechos humanos.

Y a todos nosotros y nosotras que no paremos en el empeño de comprometernos e implicarnos en conseguir que sus derechos sean reconocidos.

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